sábado, 26 de septiembre de 2009

9 día y noche en Bruselas

Esta mañana me he levantado hacia las 10.00. Necesito una persiana. Esas cortinas rojas y finas no quitan nada de luz. He hecho las cosas tranquilamente. Me he duchado, he ordenado el cuarto, he estado en el ordenador...

Hacia las 12.00 he estado haciendo un brunch.

He separado el calendario en hojas sueltas y las he pegado con celo a la pared. Ha quedado super guay.

Después entre ordenador y ordenador he limpiado el baño más o menos en profundidad. La verdad es que no tenía muchos productos de limpieza pero me las he apañado.

He estado pensando seriamente mudarme a la habitación del piso de arriba. Es super grande. Super grande. Super espaciosa y super bonita, y los muebles son super nuevos. Y el colchon esta sin estrenar. He estado meditándolo y he llegado a la conclusión de que no me gustaría tener que estar subiendo y bajando esas escaleras tan estrechas cada vez que quiera ir a la cocina o al baño, podría resbalarme y no me hace ninguna gracia. Al final me he bajado una mesilla con tres cajones. Es verdad que ahora mismo me sobra espacio pero yo creo que cuando llegue la otra maleta me va a hacer falta más y es por eso que he bajado la mesilla con tres cajones, un cajón para las bragas, otro para los sujetadores y otro para calcetines y medias. También me he bajado un cojín para dormir mejor. Mi almohada es una mierda y hasta ahora he dormido con una sábana o la toalla encima de la almohada para tener algo sólido sobre lo que dormir. Ahora pondré el cojín encima de la almohada, creo que estará bien. También he cogido unas perchas. Pobre chica del congo... la he dejado sin perchas. Le he dejado sólo tres, me siento culpable, mañana subiré alguna, para que tenga al menos 4. Al final no me mudo. Es verdad que el cuarto es pequeño, pero yo ya estoy acomodada en él. Aunque... pensándolo mejor... creo que no está permitido, y si lo preguntase me dirían que no.

Esta mañana he estado intentando quedar con alguna de las chicas. Al final he quedado con Marianne. Hemos dado una vuelta y nos hemos bebido una cerveza. Me cae muy bien.
He intentado quedar con Lucía, en un principio me dijo que había quedado a las 17.00 y al final me ha enviado un sms a las 18.30 avisando que ya habían llegado.

A las 20.00 había quedado con Marlene en casa. He hecho espaguetis para cenar. Después hemos ido a Bourse. Christine, Marlene, Marianne y yo queríamos ir a un concierto del festival francófono en la Grand Place. Pero cuando hemos llegado ya había terminado. Qué chasco. Pero había un concierto de jazz-beat-afro en la puerta de un bar. Estaba muy chulo. Hemos estado ahí hasta el final.

Después hemos ido a un bar a bailar. Al principio estaba bien, no paraba de bailar como una loca, me he puesto super eufórica bailando yo sola, como a mí me gusta; pero al final se ha puesto horrible. Primero que la música se ha puesto demasiado oscura y dura para mi gusto, y no conocía las canciones. Y después que los tíos en general se han puesto asquerosos. Me ha entrado el bajón y nos hemos vuelto.

Ahora mismo estoy cansada y de bajón. Me apetece dormir en mi cama, en mi casa, y darme una vuelta tranqila con mis amigos, y estar con mi novio.

Espero sentirme mejor mañana.

1 comentario:

  1. No te preocupes Mati, es cuestión de tiempo acostumbrarse. Supongo que cuando empieces a hacer una rutina con el trabajo te costará menos. De todas formas piensa que ya es casi Octubre y eso nos deja con 2 meses para que vengas por navidad! Asi que no agobies mujer. Un abrazo super fuerte y un besote

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